La Ashwagandha (Withania somnifera), conocida como el “ginseng indio”, es una de las hierbas más importantes de la medicina ayurvédica. En la India, su cultivo y procesamiento siguen métodos que combinan la tradición ancestral con técnicas modernas para garantizar calidad, pureza y potencia.
En este artículo te cuento cómo se transforma la raíz de ashwagandha en el polvo fino que llega hasta tu taza o batido.
1. 🌱 Cultivo en suelos fértiles y áridos
La ashwagandha se cultiva principalmente en regiones semiáridas de la India como Madhya Pradesh, Rajasthan y Andhra Pradesh.
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Condiciones ideales: suelos arenosos o arcillosos, poco húmedos, con buen drenaje.
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Clima: cálido y seco, con poca lluvia, lo que evita que las raíces se pudran.
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Cultivo natural: muchos agricultores emplean prácticas orgánicas, sin pesticidas, porque la planta es resistente a plagas.
La planta tarda unos 5 a 6 meses en madurar antes de que sus raíces estén listas para la cosecha.
2. 🌾 Cosecha de la raíz
La parte más valiosa de la ashwagandha es su raíz.
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Tiempo de cosecha: entre enero y marzo, cuando las hojas se secan y la raíz está completamente desarrollada.
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Método: los agricultores arrancan la planta completa y separan las raíces de los tallos y hojas.
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Selección: se eligen raíces firmes, gruesas y de color claro, que indican mayor concentración de principios activos (withanólidos).
3. 🧼 Limpieza y secado
Una vez recolectadas, las raíces pasan por un proceso de limpieza:
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Se lavan con agua limpia para eliminar tierra e impurezas.
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Luego se cortan en trozos más pequeños para facilitar el secado.
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El secado se hace al sol en patios abiertos o, en instalaciones modernas, en secadores con aire caliente a baja temperatura (para preservar sus compuestos).
Este paso es crucial, ya que una raíz mal secada puede perder potencia o desarrollar moho.
4. ⚙️ Molienda en polvo fino
Cuando las raíces están totalmente secas, se llevan a molinos:
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Primero se trituran en pedazos pequeños.
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Luego se muelen en polvo muy fino mediante molinos de acero inoxidable, evitando altas temperaturas para no dañar los principios activos.
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En algunos casos se pasa por tamices para asegurar una textura homogénea.
5. 🧪 Control de calidad
En la India, especialmente en laboratorios de ayurveda certificados, el polvo se somete a pruebas de calidad:
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Pureza microbiológica: ausencia de bacterias o mohos.
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Análisis de metales pesados: como plomo, mercurio y arsénico, que no deben superar límites internacionales.
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Nivel de withanólidos: marcadores de la potencia de la ashwagandha.
🌍 De la tradición a tu taza
El polvo de ashwagandha que llega hasta tu hogar conserva siglos de tradición ayurvédica y el conocimiento de agricultores indios que han perfeccionado su cultivo. Cada cucharadita de este polvo concentra la fuerza de la raíz y el cuidado de un proceso que va desde los campos áridos de la India hasta tu bebida diaria.